3 situaciones de terror para un CM

Cuando la gente afirma con convencimiento que el trabajo de un CM es tranquilo, tiene parte de verdad. Pero no todo es andar sobre nubes… Como buen trabajo relacionado con el mundo de la comunicación y las relaciones humanas, a veces la realidad puede ser muy retorcida. Siguiendo con el tinte de humor de la semana pasada, y porque creo que es necesario que seamos capaces de reírnos de nosotros mismos, recojo tres situaciones que podrían alterar nuestros biorritmos en unos pocos segundos, sobre todo cuando uno hace todo lo posible por hacer bien su trabajo. Tragedia y comedia a partes iguales; ficción y realidad, con mayor proporción de la última. El ser humano nunca dejará de sorprendernos…

1. Mientras estás en el cine con tu pareja un viernes por la noche, tu smartphone empieza a recibir notificaciones de comentarios hechos en las redes sociales y en el blog de la empresa para la que trabajas. La vibración del aparato se hace insostenible, por lo que te excusas diciendo que vas al servicio. Según vas revisando los 143 mensajes nuevos, poco a poco el contenido de esos comentarios se va endureciendo hasta límites insospechados. ¿Qué está pasando?, te preguntas. Llegas como puedes hasta el origen de los mensajes. Viernes, 21.17 horas. En menos de 15 minutos la propagación superaba las dos centenas… Alguien compartió en Twitter un mensaje, pero ¿quién? La respuesta te golpea en la cara: tu jefe. Su tweet decía: “Al final va a ser que Hitler no estaba tan equivocado… ¡Cada uno a su país!“.

2. Llegas el lunes por la mañana al trabajo. Es el primer día laboral después del lanzamiento en grande de la página web de una gran marca, con una fiesta en una de las discotecas de moda de la ciudad, donde bebiste algo más de la cuenta. Hay poca gente en sus escritorios, pero no quieres llegar mucho más tarde: llevas apenas un mes trabajando allí y todavía no terminas de coger la energía para aparecer después de la hora.

La campaña off-line que propusiste para apuntalar el lanzamiento de la web (como periodista que eres, además de CM) resultó un éxito y sientes que mereció la pena sobrepasar el presupuesto: rostros conocidos desfilaron el viernes por el photocall, la prensa del sábado y del domingo se hizo eco del evento, invitaste a los usuarios más importantes de tu comunidad y la fiesta estuvo muy animada. Te conectas a tu ordenador y comienzas a analizar los resultados de tan espectacular lanzamiento: 1 visita, una página vista y un porcentaje de rebote del 100% en todo el fin de semana. Suena tu móvil y ves el número del jefazo. Empiezas a sudar…

3. Trabajas para un importante cargo político en el ámbito regional. Dentro del departamento de comunicaciones, en medio de un proceso de “autolimpieza” motivado por el Gobierno central, preparas una campaña de transparencia de la autoridad para la que trabajas: entrevistas, acciones de comunicación, visitas, cuentas públicas… Incluso, tienes la gran suerte de que otro país le otorgue el Premio a la Gestión Transparente y haces gran alarde de ello a través de los medios.

Todo marcha sobre ruedas: la campaña on-line va estupendamente y la comunidad de usuarios, habitualmente crítica, se apacigua unos días y envía felicitaciones a través de Twitter y Facebook. La gestión es un acierto. A los 5 minutos, mientras disfrutas un café con sabor a satisfacción, las redes sociales empiezan a ver resultados: se multiplica la actividad en tus comunidades, te mencionan en Twitter y te llegan notificaciones de comentarios en otras redes. Sueltas el café y empiezas a mirar un vídeo de YouTube que se ha propagado: una noticia del canal de televisión más importante de tu localidad en la cual, al finalizar una reunión, la periodista le pregunta al político por el contrato que el Gobierno regional le hizo a la psicóloga María Portanova Calsas la semana pasada, prestando servicios de consultoría, y que se eleva a 508.530 euros. El político dice no saber nada del asunto y la periodista saca de la chistera un documento que certifica que es la mujer del político… El café se enfría, tratas de recuperar el aliento y Hootsuite colapsa. No será un buen día…

¿Cuál ha sido vuestra peor experiencia como CM?

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