Comunicación IV: la marca personal

Uno de los aspectos comunicacionales que más terreno está ganando es la marca personal. Y tal como explica Andrés Pérez Ortega, “una marca personal está compuesta de decenas de elementos, que van desde el interior de la persona hasta la forma de gestionar la percepción que los demás tienen de nosotros. Esos elementos son los que van a hacer que seamos percibidos como profesionales valiosos y fiables“. Porque efectivamente la marca personal no es tener un logo y una web, sino que es trabajar las fortalezas y debilidades que cada uno tiene para lograr diferenciarse de los demás.

Como volvemos al asunto de las diferencias, es bueno recordar que no podemos ser del todo diferentes y originales, pero sí podemos sumar y restar cosas a nuestra imagen global para que podamos hacernos un hueco entre nuestros iguales. Lo importante es que seamos capaces de conseguir pequeños detalles que nos hagan destacar o permanecer en la retina de los demás, sobre todo de aquellos que nos resultan estratégicamente interesantes como potenciales clientes o futuros socios. “Tienes que trabajar tu posicionamiento, es decir, tienes que crearte una identidad fuerte en la mente de los demás de “tu nicho de mercado” (tu profesión). Y esto se consigue con talento, autenticidad, coherencia, mucho sacrificio y esfuerzo. Una vez hecho un análisis de uno mismo, no hay que olvidar de que primero hay que analizar el nicho de mercado y luego crear “un producto remarcable” (y no al revés) con estrategias a largo plazo”, explica Manuel Guillermo Silva en el blog de Puro Marketing.

El personal branding se ha consolidado como una tarjeta de presentación esencial en un mercado laboral competitivo

Y por qué ha cobrado especial valor este concepto. Pues porque la actual realidad de los negocios y la economía han motivado el surgimiento de individuos más que de masas trabajadoras, de emprendimiento personal más que de esperar el trabajo para toda la vida. Por eso, como fenómeno, el personal branding se ha consolidado como una tarjeta de presentación esencial en un mercado laboral competitivo. Como no podía ser de otra forma, la comunicación tiene mucho que ver en este tema…

Recurro a las palabras de Pérez Ortega para continuar: “El Branding Personal pretende diseñar estrategias para dejar un recuerdo memorable en la mente de otras personas. Así que si en este momento la mayoría de las relaciones que establecemos en dospuntocerolandia son mediante palabras escritas, es lógico pensar que deberemos hacer todo lo posible para desarrollar esta habilidad“. Así, el valor de la comunicación, escrita y oral, cobra vital relevancia en el desarrollo, consolidación y mantenimiento de nuestra marca personal. La forma en que comunicamos, el contenido, el mensaje, el canal y la interacción generada, nos permitirán configurar nuestra imagen pública, la percepción que los demás tienen de nosotros y de nuestras capacidades personales y profesionales. No olvidemos que, pese a nuestra intención de mantenerlo todo dentro del plano profesional, en el mundo 2.o hay una buena dosis de nuestra parte privada, porque compartimos más y públicamente, lo que hace que los demás se formen una imagen más completa sobre nosotros.

El valor de la comunicación para la construcción de nuestra marca personal, sobre todo en el mundo del Social Media, pasa por varios factores:

  1. Coherencia: establecer un mensaje y una imagen con una base sólida, permanente y real, que no sea volátil y que genere confianza. Los cambios constantes de opinión o de posición sobre determinados temas, puede resquebrajar la solidez del mensaje y, por consiguiente, la percepción que se tiene de nosotros.
  2. Experiencia: posicionarnos como expertos en un tema y aportar contenido de valor a la discusión, son dos pasos fundamentales para consolidar nuestra marca personal.
  3. Transparencia: nada como la sinceridad para generar confianza. No se trata de exponerse gratuitamente, pero sí basar nuestro mensaje en una intención clara que sea la fuerza que articule nuestro trabajo.
  4. Persistencia: de nada sirven las acciones esporádicas en la construcción de una marca. Al igual que en las relaciones sociales, la configuración de nuestra imagen se basa en la suma de una serie de acciones que, dirigidas por un objetivo, nos permitirán conseguir lo que queremos. Es importante tener en cuenta que esto es un trabajo minuto a minuto y que cada paso que demos, más aún en la actual web 2.0, quedará registrado, será expuesto y considerado como parte de nuestra marca personal.

Con ellos, seremos capaces no solo de construir y mantener nuestra marca, sino que también estaremos diseñando nuestro futuro profesional. Porque, tal como dice, Dan Schawbel, uno de los gurús de este tema, “Personal branding serves as career protection in uncertain times“. Y como los tiempos son los que son, tendremos que dedicarnos a diferenciarnos de los demás, trabajando aspectos tan esenciales como la comunicación, la exposición, el contenido y la imagen pública. No es suficiente con un perfil en redes sociales, sino que debe transformarse en una completa labor de relaciones públicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *