¿Cuánto cuesta el Social Media?

Ayer te hicimos salir de la posición cómoda en la que nos solemos poner y te pusimos en aprietos para pensar en lo que las herramientas de Social Media, sustentadas por un buen plan de acción y comunicación, podían hacer por ti o por tu proyecto. Pues hoy vamos a hablar de costes, porque al final es lo que motiva muchas de las decisiones que tomamos en nuestra vida profesional y, por qué no decirlo, en algunas de nuestro ámbito personal.

Carolina Velasco dice en WWWhat’s new: “Cuando hablamos de empresa y redes sociales aún existe mucha confusión; las PYME, grandes beneficiarias de lo que hoy nos entrega la red, son también las grandes ausentes. ¿Las razones? Falta de recursos, temor y desconocimiento“. No puede quedar más claro. Y es que estar en la Red tiene un coste: tiempo, conocimiento, formación, recursos humanos, etc. Aunque parezca gratis, en el fondo no lo es. Pero vamos a comenzar por el principio…

Un plan de Social Media no es tener perfil en Facebook. No. De verdad que no lo es. No, tampoco en Twitter. No, ni siquiera sumándole tus esfuerzos en LinkedIn. Eso es, para ser más precisos, abrir perfiles en redes sociales, pero no es un plan de Social Media. Y eso, aunque no lo creas, es totalmente gratis y absolutamente irrelevante. De nada sirven los perfiles “fantasma” en las redes o incluso una presencia diaria, sin un sentido profesional y claro que dirija las acciones que se generen a través de ellas. ¡Claro! Por eso es que, aunque tienes 1.000 seguidores en Twitter, tus resultados de ventas siguen siendo los mismos que antes. La única diferencia es que ahora tienes una hora menos al día.

Entonces, pongámonos de acuerdo: un plan de Social Media es una estrategia de comunicación a través de la Red y de las herramientas disponibles, que te permitirán llegar a un mayor número de personas, ampliando el mercado de potenciales clientes, estableciendo una imagen de marca, escuchando lo que los usuarios dicen, aprendiendo de la conversación generada, creando vínculos con una comunidad, etc. Y voy a recurrir a las sabias palabras de Juan Barjau para explicar lo siguiente: “Bajo mi punto de vista, existe un error de concepto del que parten muchas empresas. Asumir que su presencia en las redes sociales debe contemplarse como una acción más, dentro de su estrategia de ventas“.

Tal como decía al comienzo del párrafo anterior, el plan de Social Media es una estrategia de comunicación y no una acción de venta. Y ese concepto erróneo es el que nos trae de cabeza: no necesariamente un “Me gusta” se transforma en una venta. Pero sí se puede convertir en una inversión a largo plazo en cuanto a otros valores emocionales: identificación, posicionamiento, fidelidad, etc. Lo importante es mantener una presencia, dirigir la conversación alrededor de nuestra empresa (si no dirigirla, al menos participar en ella como una voz más dentro de la comunidad) y aprender de lo que dice nuestra comunidad de usuarios. Lo confirma Juan Barjau otra vez: “Deberíamos tener claro que nuestra presencia en redes sociales es una forma de comunicarnos con nuestros proveedores, clientes, colaboradores, amigos, etc. y, por tanto, si lo contemplamos desde el punto de vista de nuestro negocio, debería formar parte de nuestra estrategia de comunicación y no de nuestra estrategia de ventas“.

Teniendo esto en cuenta, el Social Media cuesta dinero. Y lo hace por 3 razones:

  1. Es un trabajo profesional, que requiere preparación y cualificación.
  2. Es un plan que necesita de ciertos conocimientos y destrezas para sacar el mayor partido de las herramientas disponibles.
  3. Requiere tiempo, constancia y permanencia en el tiempo. No se puede tener una visión cortoplacista al respecto.

El punto, entonces, es que si bien es un gasto, a la vez es una buena inversión: resulta moderada en comparación a otras acciones de marketing, publicidad y comunicación; permite una aproximación global desde la empresa hacia los usuarios, pudiendo obtener información detallada para distintos apartados y cubrir diferentes necesidades (datos, perfiles, reacciones, comentarios, sensaciones, etc.); genera posicionamiento no solo a nivel emocional, sino que también dentro de la estructura de la Red, lo que mejora nuestra aparición en resultados de buscadores; nos pone en contacto directo con nuestros consumidores o clientes, entre otras muchas posibilidades.

Con todo lo anterior, me atrevo a adelantar que la presencia profesional en las redes sociales y al aprovechamiento adecuado del Social Media tiene un gasto mínimo en comparación con los beneficios que puede aportar en el medio y largo plazo. El nuevo modelo de negocio en un mercado tan segmentado y tan disperso debe apuntar precisamente a la consolidación en el tiempo y no únicamente a la venta inmediata. Queremos que compre, que vuelva y se quede con nosotros. Y eso, teniendo en cuenta el perfil del consumidor actual, se consigue no solo con un bombardeo de publicidad unidireccional, sino estableciendo lazos de alimentación y retroalimentación que nos enriquezcan a ambos. Y ahí estamos los profesionales del Social Media para lograrlo.

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