¿Qué red social debo elegir?

¡Ay! La pregunta que todos nos hemos hecho o nos haremos en algún momento. ¿Qué red social es la adecuada para presentar mi producto o para desarrollar la campaña en la que estoy trabajando? La respuesta parece simple, pero realmente lo es y no lo es. Es fácil decir “en todas” y comenzar a crear perfiles en Google+, Facebook, Twitter, Pinterest, Tuenti y un larguísimo etcétera, tan largo como tantas redes sociales o interpretaciones de las mismas haya. Lo mismo ocurre con los blogs, las páginas web y cualquier proyecto que tenga relación con la Web: no por el hecho de ser fácil hacerlo y porque esté al alcance de todos, va a ser beneficioso ponerlo en marcha sin haberlo pensado previamente ni haberlo consultado con algún experto.

Pero la respuesta es no, no es necesario estar en todas y el éxito de una campaña no dependerá precisamente de eso, sino de estar en las redes adecuadas según a quién me quiera dirigir, la filosofía de la campaña o producto, los recursos con los que cuente, el diseño de la campaña de comunicación, etc.

De todas formas, si elegimos estar en las redes sociales, es evidente que debemos partir de una base prácticamente ineludible: Facebook y Twitter. Ambas son las reinas de las redes sociales ahora mismo, sumando casi mil millones de usuarios en todo el mundo. Su potencial es incuestionable y su usabilidad es sencilla: con unas pocas horas de dedicación, se pueden conseguir buenos resultados.

Pinterest es la niña bonita de 2012, la princesa que conquista a todo el mundo. Pero tiene un pero: si nuestra campaña o producto no cuenta con un material gráfico de apoyo que sea de calidad y atractivo, el uso de Pinterest será efectivamente nulo, en cuanto que su potencial de desarrollo es precisamente el uso de imágenes para provocar la viralidad de nuestros contenidos por la red.

El caso de Google+ requiere de mayor estudio y de una visión que todavía, al menos a mí, no termina de convencerme: supuestamente es la red del futuro, la que desbancará a las demás. Todavía no lo veo y en Internet hay tantos artículos de apoyo como de sentencia sobre su desarrollo y su dudosa prolongación en el tiempo. Google Wave iba a provocar un cambio en el mundo de Internet, pero se diluyó como la espuma entre su propio éxito. Y los comentarios de un extrabajador de Google sobre su red social -que, según dice, habría provocado pérdidas millonarias a la empresa-, son poco halagüeños en cuanto a su futuro.

Dejando esto aparte, también hay que tener en cuenta las características de la red social, el perfil de sus usuarios (quizás uno de los puntos más importantes), el plan de comunicación que queremos utilizar, la cantidad de personas que estarán pendientes de ellas, etc. Es necesario mencionar este último punto, porque para estar en las redes sociales sin interactuar con los usuarios y sin generar contenidos, es mejor quedarse como están y no apostar por un desarrollo 2.0 con una mentalidad 1.o (que ya tratamos en un post anterior: goo.gl/sVt2A).

En suma, que así como ya explicábamos en otra de nuestras entradas (http://goo.gl/A9P44) que no es necesario estar en todas las redes desde el punto de vista de un autónomo o de un empresario en cuanto al desarrollo de su marca personal y de su negocio, ocurre lo mismo para las campañas o productos: es mejor saber dónde estar que incurrir en una excesiva presencia on-line que no va a tener efectos a medio ni largo plazo, que no generará un ROI aceptable y que, incluso, podría provocar un efecto negativo a nivel comunicacional. Por ello, lo mejor es dejarse asesorar por expertos en esta materia y apostar lo justo en el escenario más adecuado.

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